Capitulo 2 

CUALIDADES DEL ÁRBITRO 

CUALIDADES DEL ÁRBITRO

        Para mejorar la actuación en el área de la competencia es de suma importancia que los árbitros comprendan y estudien las siguientes diez cualidades que distinguen a un árbitro excepcional. Estas diez cualidades constituyen la base para las evaluaciones correspondientes de los árbitros.

AUTORIDAD

        El árbitro es la autoridad central de la competencia... el "experto". Los jueces, funcionarios técnicos, los competidores y los entrenadores acuden al árbitro para que dirija la competencia, mantenga el control y ponga en práctica el Reglamento de Árbitros de la FIJ. La autoridad no surge automáticamente con el cargo de árbitro. Es una cualidad individual de la persona que se desarrolla con el transcurso del tiempo. La autoridad puede medirse y la presencia de una autoridad fuerte crea respeto, confianza y credibilidad.

        La capacidad para establecer la autoridad requiere de pericia en todas las cualidades necesarias de un árbitro. Cualquier debilidad en cualesquiera de las áreas individuales puede socavar rápidamente la autoridad.

        Al establecer la autoridad el árbitro debe permanecer calmo, con confianza y ser racional aún bajo la más difícil de las situaciones. Un conocimiento cabal de los protocolos del judo y del Reglamento de Árbitros de la FIJ es necesario. Y lo más importante, debe actuar en armonía con los dos jueces de manera de poder trabajar efectivamente como un equipo. 

El Papel de Apoyo del Juez

        Los jueces se encuentran allí con un papel de apoyo, no con un papel de conducción. Cualquier intento por parte de un juez de ejercer demasiada influencia sobre el árbitro comprometerá la autoridad total del equipo.

        El juez debe dar el tiempo necesario para que el árbitro haga los anuncios. Solamente en aquellas situaciones donde el juez no está de acuerdo con el anuncio del árbitro o cuando el árbitro falla al hacer algún anuncio en absoluto debe el juez indicar su opinión. Cualquier juez que haga un anuncio en una proyección, antes o al mismo tiempo que el árbitro, está infringiendo la jurisdicción del árbitro. Esto es perjudicial para la integridad del equipo.

Confianza

        La autoridad requiere confianza. Cuando se hace un anuncio el árbitro no debe hacer contacto visual con los jueces para determinar si están de acuerdo o en desacuerdo. Esta verificación directa indica una falta de confianza en el anuncio hecho. A medida que se otorga cada anuncio y al mismo tiempo que se da el gesto manual, el árbitro debe girar suavemente (1/4 de giro) para observar por lo menos a uno de los jueces en su visión periférica. Esta acción de giro también permitirá que el gesto manual sea visto por todas las personas que se encuentran en la sala de la competencia. El giro del cuerpo no debe dar la impresión de que el árbitro está girando con el propósito de mirar al juez.

        El árbitro que continuamente mira a ambos jueces después de un anuncio o el árbitro que mira a los jueces antes de efectuar un anuncio demuestra una clara falta de confianza, conocimiento y capacidad. Algunos árbitros tienen una tendencia a mirar hacia la Comisión de Arbitros o hacia el jurado examinador. Lo cual nuevamente indica una falta de confianza.

Conferencia

        Las conferencias deben ser reducidas a un mínimo ya que producen distracción del ímpetu de la competencia. Hay veces, sin embargo, cuando se hace necesario tener una conferencia para debatir una penalización o una circunstancia no cubierta por el Reglamento de Arbitros de la FIJ.

        Una conferencia se inicia y se conduce bajo la autoridad del árbitro y se lleva a cabo dentro del área de la competencia. El árbitro invita a ambos jueces a una ubicación que se encuentra justo detrás de "la posición de inicio del árbitro" y fuera del alcance de audición de los contendientes, o en el caso de sonomama a la ubicación de los competidores. El árbitro se para de cara a los competidores, con un juez a cada lado, de frente y en ángulos de 45 grados. Esta formación permite que los tres árbitros se vean unos a otros durante sus conversaciones a la vez que le permite al árbitro permanecer en contacto visual con ambos contendientes y a cada juez que vea a por lo menos uno de los contendientes.

        Durante esta breve discusión el árbitro invita a los jueces a dar su opinión, de uno en uno por vez. El juez que domina, ya sea visualmente o verbalmente la conversación, está infringiendo el territorio del árbitro. Los jueces deben hablar entre sí sólo si existe una barrera idiomática. El árbitro nunca debe aproximarse a un juez para una discusión y nunca debe mantener una discusión con un sólo juez. Si así lo hace diminuirá la integridad y "sentido unitario" del equipo.

        Al alcanzar el consenso, los jueces deben indicar su acuerdo mediante un asentimiento con la cabeza. El árbitro debe asegurarse que toda la discusión ha finalizado y que él o ella tienen una comprensión clara de la decisión antes de que los jueces regresen a sus asientos. El volver a convocar una conferencia para una discusión adicional o para una mayor aclaración del mismo tema es innecesario y debe evitarse.

Comunicar una Diferencia de Opinión

      Un árbitro debe tener confianza en los anuncios que él o ella hace. No obstante habrá ocasiones en las que los dos jueces deciden en contra del árbitro. Basados en esta posición, los jueces pueden simplemente tener una mejor visión de la acción y por lo tanto pueden hacer una mejor evaluación. El aceptar la decisión de los jueces no socava la autoridad del árbitro y debe ser hecho sin discusión.

        Un juez que mantiene una opinión diferente debe así indicarlo rápidamente mediante el gesto apropiado y mantenerlo hasta que el otro juez reconozca su opinión. Si el otro juez indica que está de acuerdo realizando el mismo gesto, entonces se le requiere al árbitro que produzca la corrección apropiada. Si el árbitro no ve a los jueces, entonces, después de una cantidad de tiempo apropiado, el juez más próximo debe acercarse al árbitro. Un juez que exprese una opinión pero no durante el tiempo suficiente como para que el otro juez reconozca el gesto, está demostrando una falta de confianza, control o determinación.

Grado de Libertad

        Los jueces deben respetar la autoridad del árbitro y permitir que haya un grado de libertad aceptable en los anuncios y decisiones. Un juez debe abstenerse de disentir en cada anuncio a menos que se estén cometiendo errores en forma continua. El pararse en cada llamado mostrando duda da la apariencia de "muñeco de resortes en caja de sorpresa", da una imagen muy pobre del juez y disminuye la integridad del equipo. En este caso un árbitro puede llegar a comenzar a preocuparse acerca de las continuas interferencias y la tirantez que esto causa en la cohesión del equipo.

        En una situación de examen, un juez que actúa de esta manera no pasaría debido la falta de respeto demostrada hacia el árbitro y la falta de compresión de mantener la unidad del equipo. Se debe evitar esta forma de juzgar.

 Trabajando con Árbitros Menos Experimentados

        En los eventos regionales y nacionales, los árbitros menos experimentados a menudo "forman equipo" con los veteranos para crear un equipo totalmente fuerte. Esto permite que el árbitro menos maduro tenga la oportunidad de obtener experiencia "en el tapiz" bajo la supervisión y la guía de los jueces más experimentados. En estas situaciones la ayuda y la intervención de los jueces puede ser más frecuente y es aceptable.

 Examen Médico

        El examen médico se realiza por orden del árbitro. El árbitro debe asegurarse que solamente un asistente médico correctamente acreditado pueda ingresar al área de competencia. Durante el tiempo de descanso los jueces se deben acercar al árbitro ya que como un equipo, ellos son los responsables de asegurar que el asistente médico esté actuando dentro del Reglamento de Árbitros de la FIJ. Una vez que el asistente médico se encuentra al lado del competidor, el árbitro debe determinar si la herida fue consecuencia de un acto prohibido o fue accidental. Si la herida fue accidental el árbitro indica a los funcionarios técnicos que marquen en forma inmediata en el tablero el examen médico.

 Comunicaciones con los Funcionarios Técnicos 

        Cualquier corrección que haya que hacerse en el tablero recae bajo la autoridad del árbitro. Si un juez detecta un error en el tablero (por ejemplo, se anota koka al azul en lugar de anotárselo al blanco), el juez debe pararse para atraer la atención del árbitro hacia el problema. Si no se logra la atención del árbitro inmediatamente, el otro juez también debe levantarse y permanecer de pie hasta que el árbitro lo tome en cuenta. En la mayoría de los casos no se requerirá una discusión entre el árbitro y los jueces. El árbitro puede detener la competencia, si fuese necesario, y corregir el error. En ningún momento deben los jueces interactuar directamente con los cronometradores o los marcadores. Esta tarea está bajo la autoridad del árbitro.

Control del Área de Competencia y del Certamen

        El árbitro y los jueces tienen total jurisdicción sobre el área de competencia. Todos los fotógrafos, espectadores, entrenadores adicionales, u otros competidores deben ser sacados de las cercanías del área de competencia. Si el árbitro no logra hacerlo esto demuestra una falta de control de su territorio.

        Nunca se les debe permitir a los competidores ajustarse el judogi sin la autorización del árbitro. Cualquier competidor que lo haga estará menoscabando la autoridad del árbitro.

        El árbitro debe evitar toda conversación con los competidores en el área de competencia a menos que la misma sea para aplicarles una penalización o para establecer si existe una lesión.

 PRESENCIA

        El "aura" que rodea al árbitro en el tatami se encuentra directamente unida a su aspecto, su postura, y su conducta. La presencia está también íntimamente ligada a las otras cualidades del árbitro y cualquier imperfección puede desmerecer en forma significativa la presencia.

        La presencia es subliminal. No es algo que pueda forzarse mediante una conducta agresiva.

Aspecto

        El aspecto profesional comienza con la vestimenta confeccionada correctamente. El uniforme estándar profesional, consiste en un blazer negro, una corbata de árbitro de la FIJ, pantalones grises, medias oscuras, y camisa blanca de mangas cortas, todo en buenas condiciones, limpio y recién planchado. Una competencia que tenga varios días de duración requerirá que se use una camisa nueva cada día, como así también que se preste atención al aseo personal (pulcro y bien afeitado). El blazer negro debe estar abotonado en todo momento cuando se está usando en el área de competencia.

Postura

        La postura, los movimientos y los gestos deben resultar naturales en todo momento sin tener en cuenta las circunstancias. Si un árbitro, por su postura, está llamando la atención hacia su persona esto puede desviar la atención de la competencia y crear una presencia forzada.

        El árbitro debe adoptar una postura de parado básica con las manos y los brazos flojos al costado del cuerpo y puede inclinarse sobre una pierna ligeramente adelantada para demostrar su interés en la competencia. Debe evitarse el inclinarse sobre la pierna que se encuentra hacia atrás dejando floja la pierna adelantada ya que esta posición demuestra una falta de interés y no es considerada profesional.

        Los brazos deben balancearse de una forma natural aunque no excesivamente cuando se está caminando sobre el tatami. En general los brazos se deben mantener en una posición cercana al cuerpo y flojos.

Conducta

        La actuación del árbitro debe ser consistente, serena y calma. La calma es esencial para establecer y mantener la presencia. El apretar los puños, el separar los brazos hacia fuera del cuerpo, el arrugar la frente, los movimientos bruscos, el ajuste continuo de la indumentaria son sólo algunos signos de nerviosismo que deben evitarse.

        Los brazos nunca deben estar cruzados sobre el pecho. Esto implica arrogancia, superioridad y una mente cerrada. Un árbitro debe siempre ser humilde y estar deseoso de aprender cosas nuevas.

        El mantener la serenidad en situaciones difíciles es algo esencial para la tarea del arbitraje y el mantenimiento de la presencia. El árbitro generalmente desarrolla cierto estilo con un ritmo de movimiento, gesticulación y el manejo de las distintas situaciones. Ya sea que las acciones sean lentas o muy rápidas, el árbitro debe permanecer calmo y sereno. Cualquier cambio en el ritmo, el caminar más ligero que lo usual, o el apurar las señales pueden indicar una pérdida de serenidad. Un método para desarrollar un estilo consistente es auto desafiarse arbitrando tanto como sea posible en los niveles superiores. En las competencias de mayor nivel la acción es más rápida y surge una mayor variedad de situaciones.

        Aún el árbitro más experimentado puede hacer un anuncio equivocado. Esto nunca debe tomarse de manera personal. Si no se controlan las emociones de un árbitro y las mismas no se mantienen equilibradas su actuación será dañada. El hacer gestos faciales o señales manuales que puedan demostrar desacuerdo con los jueces es de mal gusto y debilita la cohesividad del equipo. Es importante que los tres jueces trabajen como si fueran uno, complementando y ayudando las acciones de los demás.

        En el caso de una lesión seria de un competidor, o en el caso de que un competidor quede inconsciente después de un rápido shime waza, es imperativo que el árbitro permanezca sereno para controlar la situación para seguridad y bienestar del competidor.

        Un fuerte trabajo en equipo alienta a un arbitraje exitoso y es para beneficio de los competidores y para el judo. Ningún miembro del equipo debe indicar o realizar ninguna acción que pueda diluir la unidad del equipo.

        El árbitro debe demostrar respeto hacia los competidores en todo momento, mostrando cortesía cuando les indica a los competidores que deben regresar a su posición inicial y debe evitar tocarlos. Solamente cuando se llama sonomama es necesario tocar a los competidores para detener y comenzar la competencia.

        Nada hará disminuir más rápido la presencia que una falta de interés evidente. Un árbitro que está más interesado en las actividades del área de competencia más próxima a la suya, que mira a la sala de competencias después de cada llamado de matte, o mira continuamente al jurado examinador demuestra debilidad y falta de presencia.

El Juez

        La postura del juez también es importante para la presencia global del equipo. La espalda debe estar erguida e inclinada hacia el respaldo del asiento; las manos deben estar colocadas sobre las rodillas, con las palmas hacia abajo; las piernas ligeramente separadas; los pies apoyados totalmente sobre el tatami; y la cabeza ligeramente hacia delante de las caderas para demostrar interés.

        Para pararse, el juez debe desplazar un pié hacia atrás bajo el asiento que se encuentra sobre el piso para darse un impulso, a la vez que se inclina hacia adelante para aumentar el impulso y disminuir el esfuerzo de ponerse de pié.

        Los ojos de los jueces deben estar concentrados en los competidores. Es muy fácil para los examinadores adivinar desde las líneas laterales cuando los ojos comienzan a vagar. El profesional consumado puede dar un enfoque del 100% a la competencia, aún después de muchas horas de arbitraje.

Profesionalismo

        La presencia de un árbitro se apoya en su aproximación profesional a todos los temas dentro y fuera del tatami. Como profesional, el árbitro es responsable de llegar a la hora; estar vestido correctamente; presente en las clínicas precompetencia; arbitrar todo el día sin queja; permanecer en el lugar hasta el final de la competencia y quedarse allí hasta ser liberado por el árbitro principal.

        Durante la competencia el árbitro debe permanecer sentado en el área destinada para tal fin a menos que se le otorgue permiso para irse; prestar atención a las tareas asignadas llegando siempre a la hora; analizar la actuación personal y requerir consejos sobre que manera puede mejorar; tratar con respeto a los organizadores del torneo, a los funcionarios técnicos, a los entrenadores y a los competidores; y no discutir acerca de la actuación de otros árbitros a menos que esto le sea solicitado por otro árbitro. Los árbitros nunca deben discutir con nadie los errores o actuación de otro árbitro. Menospreciar a los compañeros árbitros es de muy poco profesionalismo.

        La presencia no es una cualidad que puede encenderse o apagarse, ni tampoco una que se pueda aprender en el tatami solamente. Un árbitro construye su presencia siendo un profesional durante las 24 horas del día, comportándose de una manera responsable y respetuosa dentro y fuera de la sala de competencias.

POSICIÓN

        Un árbitro experimentado parece estar siempre en la posición correcta en el momento correcto para tener una visión clara de la acción y la caída. Esto no es accidental. Es una cualidad adquirida que se desarrolla durante cierto tiempo con la práctica.

        Cuando el árbitro toma una posición estacionaria sobre el tatami, debe ser conocedor de la ubicación de los jueces y cuidadoso de no interferir en su línea de visión de los competidores o el borde del área de competencia. Cuando sea posible el árbitro también debe tomar una posición que le permita contacto visual con los cronometradores y los marcadores.

        En la posición de inicio (hajime) el árbitro forma un triángulo con los competidores. A lo largo de la competencia el árbitro debe tratar de mantener esta relación triangular siempre que la misma sea posible, preservando una postura frontal en relación con los competidores de aproximadamente 3 o 4 metros de distancia. El alcance de 3 o 4 metros en tachi-waza ha demostrado ser una distancia efectiva, asegurando que el árbitro se encuentra alejado de cualquier acción rápida de parte de los competidores y algo aún más importante puede ver el punto de impacto de una proyección. El árbitro que se encuentra demasiado cerca de los competidores corre el riesgo de un posible choque y el árbitro que se encuentra alejado a más de 4 metros de distancia puede perder el control y la sensibilidad de la competencia.

        El árbitro debe evaluar y anticipar continuamente las acciones del competidor para desplazarse a la mejor ubicación para observar la competencia. El árbitro debe establecer cual es el competidor más agresivo, evaluar los agarres y si el que ataca privilegia las proyecciones hacia delante o hacia atrás. Esto ayudará a desplazarse hacia una posición favorable para poder ver el punto de impacto. Si el árbitro se aproxima demasiado y no calcula bien el modelo de proyección puede ser cargado por el competidor y puede tener que moverse rápidamente para salir de su camino. Esto puede sucederle a los mejores árbitros, aunque es más común que les suceda a los árbitros menos experimentados debido a la falta de experiencia en cuanto a donde ubicarse.

        Los movimientos del árbitro deben ser fluidos, suaves y dignos. Manteniendo una buena postura con el peso en las yemas de los pies esto permite que los pies se deslicen sobre el tatami con movimientos "a la manera del judo" tales como en ayumi-ashi. El movimiento rápido puede demostrar nerviosismo o emociones elevadas y desmerecimientos de parte de los competidores. El árbitro debe aprender a limitar sus movimientos, generalmente dando menos pasos que los pasos que dan los competidores.

        Un error común de los árbitros menos experimentados es el continuo arrastrar de los pies en una pequeña área. El árbitro, cuando está observando tachi-waza o ne-waza los cuales son de movimientos lentos, puede tender a deslizar los pies unas pocas pulgadas a la vez hacia delante, hacia atrás, hacia la derecha y hacia la izquierda. Este movimiento innecesario causa distracción y lo aleja de la competencia. El árbitro debe permanecer en un lugar cuando los competidores están luchando sin desplazarse, pero puede necesitar cambiar ligeramente su posición después de que haya transcurrido cierta cantidad de tiempo para demostrar su interés y permanecer involucrado en la competencia. Este es un punto más refinado que llega con la experiencia.

        Los árbitros más experimentados generalmente planifican sus pasos y cuando realizan un movimiento lo hacen hasta llegar a una detención. Desde la nueva posición se vuelve a evaluar la relación hacia los competidores. Los árbitros menos experimentados tienen la tendencia a comenzar a moverse en una dirección, luego cambian de dirección, y a menudo recorren demasiado terreno innecesario.

Ne-Waza

        Es mejor posicionarse a 2 o 3 metros de la cabeza y torso de los competidores. En general, el árbitro debe permanecer dentro del área de competencia, sin embargo, hay situaciones en las cuales es necesario y permisible entrar al área de seguridad para tener mejor observación. Por ejemplo, en osae-waza, cuando la cabeza y manos de ambos competidores están en el área de peligro y de frente al área de seguridad la mejor posición del árbitro puede ser desde el área de seguridad.

        Algunos árbitros tienen tendencia a estar muy cerca e inclinados hacia delante por sobre los competidores en las situaciones de ne-waza para supervisar todos los aspectos de ne-waza al mismo tiempo. Esta posición es torpe y debe evitarse. Es más aceptable moverse dos o tres pasos completos hacia cada lado según sea necesario para poder observar.

        Cuando un competidor en ne-waza aplica shime-waza pueden existir oportunidades en que sea necesario que el árbitro tenga una vista más cercana para determinar si uke ha quedado inconsciente o si la solapa del judogi se encuentra atravesándole la cara. En la mayoría de los casos se ha demostrado, sin embargo, que ir realmente al tatami no mejora la posición ventajosa. Solamente cuando sea absolutamente necesario se deben apoyar una rodilla y una mano sobre el tatami. Esta posición permite una rápida retirada si los competidores se mueven repentinamente. Los árbitros nunca deben arrodillarse sobre ambas rodillas ya que los inhibe de su movilidad, se considera poco profesional, y compromete su dignidad y su autoridad.

        Cuando un competidor está inmovilizando a otro en osaekomi, en algunos casos, uke girará tratando de enganchar la pierna de tori haciendo que tori se desplace hacia delante para evitar el enganche. El árbitro debe evitar "perseguir" y se debe desplazar en la dirección contraria a la de los competidores. Es decir "girar alrededor de sus espaldas para ver sus caras nuevamente". Si la acción de girar es vigorosa un árbitro con buenas habilidades de anticipación simplemente esperará hasta que los competidores regresen a su posición original. El árbitro debe estar en una posición que le permita observar las manos y la cara tanto de uke como de tori, debe poder determinar si se inmoviliza la espalda de una manera controlada, o si se ha hecho tijera sobre una pierna.

Borde del Área de Competencia

        Cuando los competidores se desplazan hacia el borde del área de competencia la responsabilidad principal del árbitro es la de encontrarse en una posición que le permita evaluar cualquier acción potencial, apoyándose en el equipo para que observen la línea y determinen si están dentro o fuera. Esto requiere que el árbitro sea conocedor de la ubicación de los jueces para estar alejado de la línea de visión de estos, a lo largo de los bordes del área de competencia.

        Cuando los competidores se desplazan hacia una esquina "neutral" (una esquina sin juez) el árbitro debe seguirlos hacia la esquina, pero debe permanecer dentro del área de peligro para darle a ambos jueces una visión sin obstáculos de los competidores y del borde del área de competencia. Desde esta posición sólo será posible para el árbitro tener a uno de los jueces dentro de su visión periférica. Figura 2.1 (b).

        Cuando los competidores se desplazan hacia una esquina con presencia de un juez, el árbitro debe tomar una posición apenas dentro de uno de los bordes y del lado opuesto al de los competidores hacia aquel que se encuentra el juez de esquina más cercano. Figura 2.1(d). A medida que los competidores se acercan dentro de los 3 metros de la esquina, el juez debe comenzar a desplazarse, con su silla en la mano a la vez que mantiene contacto visual con los competidores. El o ella se debe alejar de la acción de manera tal que pueda mantener una línea de visión directa, a lo largo del borde del área de competencia a la cual se están acercando los competidores para determinar, si fuese necesario, si están dentro o fuera. Algunos jueces no creen necesario desplazarse hasta que uno de los competidores intenta una proyección pero aún la mera presencia del juez de esquina puede inhibir a un competidor de intentar hacer una proyección que está preparada y lista para su ejecución. Siempre es mejor desplazarse anticipadamente que hacerlo demasiado tarde.

        Cuando los competidores se desplazan hacia un lado del área de competencia el árbitro debe tomar una posición ligeramente dentro del borde con su espalda hacia la esquina neutral. Figura 2.1 (f).

        Los árbitros deben reconocer cuando están en peligro de ser encajonados en una esquina y deben girar en círculo hacia un lado o hacia otro para evitar la carga de un competidor. Una vez que se alcanza el área de seguridad el árbitro debe girar en círculos opuestos al movimiento de los competidores.

Nota

        Los estudios han encontrado que los árbitros ubicados más atrás pueden fijar su vista en el punto de impacto antes que ocurra la caída y pueden ser capaces de ver la totalidad de la caída de espaldas. Desde un punto de vista teórico, a medida que un árbitro se aleja de los competidores el ángulo que los ojos realizan en relación con el punto de impacto se vuelve menos empinado y la visión es más favorable. Esta es una de las razones por las cuales los estudios han demostrado un aumento en el número de los anuncios correctos cuando fueron hechos desde el borde del área de competencia.

 OBSERVACIÓN

        Las habilidades de observación y de posición son complementarias. Tal como se indica en el capítulo anterior, un árbitro debe estar en una buena posición para ver las técnicas y las acciones de los competidores, a la vez que mantiene la visión periférica de los jueces, del tablero, cronometradores, entrenadores, etc. La habilidad de posicionarse asegurará que los ojos del árbitro se encuentren fijos, en la ubicación correcta, en el momento correcto para capturar la información esencial, que se encuentre disponible a partir del medio ambiente de la competencia.

        La observación es la habilidad que determina con que corrección se procesa esta información de una manera concurrente. El árbitro es la autoridad central de la competencia y tiene múltiples responsabilidades... dirigir la competencia, mantener el control, y ejecutar el Reglamento de Árbitros de la FIJ. Esto exige que el árbitro observe todo lo que esté cerca y sobre el área de la competencia antes de que lleguen los competidores, durante la competencia y cuando se retiran.

        La habilidad para procesar la información visual compleja distingue al árbitro excepcional del árbitro menos experimentado. El árbitro, que pose "un ojo entrenado" y visión periférica efectiva, ha aprendido a procesar información visual clave acerca de los competidores desde el primer plano, mientras que otra información de la periferia se monitorea de un modo en segundo plano. Esto requiere una concentración profunda. Cuando un modelo de información del segundo plano merece más atención el árbitro experimentado lo tendrá en consideración sin perder el hilo de su tarea central. Mediante la rotación del enfoque del segundo plano hacia distintos aspectos en los momentos correctos le permite al árbitro monitorear en forma efectiva la totalidad de la competencia.

        Este proceso cognoscitivo es similar al de aprender a hacer malabares con tres bolas. El principiante se concentra en una sola pelota a la vez; y de esta manera deja caer las otras dos. Eventualmente después de cientos de intentos usando una pelota, luego dos, y finalmente tres, se dominan las bases del malabarismo. Los ojos experimentados del malabarista siguen no sólo una pelota, sino que deben observar las tres al mismo tiempo. El mismo concepto se aplica al arbitraje. El árbitro menos experimentado observa una faceta de la competencia mientras que el árbitro experimentado observa las múltiples facetas de la competencia.

        Como el malabarista, el árbitro debe realizar la tarea de arbitraje cientos y cientos de veces para dominar el arte. El árbitro menos experimentado tiende a mirar solamente lo que se le ha dicho. Lentamente a través de años de capacitación estas observaciones enfocadas aisladamente se vuelven de naturaleza secundaria. Eventualmente, el árbitro adquiere la capacidad de observar la totalidad de la competencia.

Práctico

        El árbitro debe observar el área de competencia cuando él o ella llega al tatami. ¿Están los tapices calzados en forma ajustada y libres de sangre? ¿Está el tablero puesto en cero? ¿Se encuentran los cronometradores y los tanteadores en su lugar?

        A medida que llega cada competidor el árbitro debe fijarse si hay joyas (relojes, anillos, aros); inspeccionar para ver si el judogi tiene sangre, rasgaduras, y el largo y tamaño conforme con el reglamento; asegurarse que los pies del competidor estén limpios y que si existe pelo largo este se encuentre debidamente atado hacia atrás. Esta debe ser solamente una inspección visual. El inspeccionar físicamente a cada competidor no es un protocolo aceptado en el judo y sería poco profesional hacerlo.

        El enfoque del primer plano debe estar siempre en los competidores desde el momento en el que los mismos pisan el tatami y hasta que los mismos salen de él. Algunos árbitros tienen tendencia a quitar los ojos de los competidores después de una anotación, al anuncio de matte o de soremade.

        Cuando se ha anotado una acción el árbitro debe mantener contacto visual con tori para determinar el color del uniforme. Algunos árbitros cometen el error de levantar la vista, especialmente en un ippon, y cuando vuelven a mirar ya no pueden determinar al tori ya que los competidores han rodado después de la proyección.

        Lo mismo ocurre en situaciones de ne-waza. Cuando se otorga ippon por osaekomi, el árbitro debe identificar quien está inmovilizando. Si el azul es el ganador entonces es un buen hábito que el árbitro repita "azul" en su mente hasta que se otorgue la decisión. Si el árbitro no puede identificar a tori se convierte en una situación difícil y embarazosa. Esto debe suceder rara vez, pero si el árbitro no sabe quien ganó la competencia es mejor preguntarle a un juez de esquina... "¿ kachi aoi, shiroI?", que adivinar y darle la victoria al competidor equivocado.

        El enfoque de segundo plano debe cambiar a aspectos diferentes de la periferia y depende de las circunstancias inmediatas de la competencia. Por ejemplo, después que recién se ha hecho un anuncio, es correcto cambiar el enfoque de segundo plano usando primero la propia visión periférica, a los jueces durante 3-4 segundos, y luego hacia el tablero mientras se mantiene a los competidores en el primer plano de enfoque en todo momento. Usando este método un error en el tablero, si tuviese lugar, se descubriría y se corregiría dentro de los 5 segundos después que se ha hecho el anuncio inicial. Un error nunca debe pasarse por alto por más de 5 segundos. Las complicaciones causadas por un error que no se detecta durante una cantidad de tiempo significativa a menudo hace que la corrección sea más difícil.

        A medida que los competidores se desplazan hacia el borde del área de la competencia el árbitro debe comenzar a ubicar el borde para estar en una posición que determine dentro o fuera. En cualquier momento en que un competidor pise fuera se debe llamar matte para mantener la consistencia.

        Las observaciones concernientes al judogi y el aspecto personal de los competidores es decisivo durante la competencia. Es la obligación del árbitro asegurar que se mantenga el decoro y que no se cree ninguna ventaja.

        Las chaquetas no necesitan estar perfectamente en su lugar durante la competencia. Mientras que ambos competidores tengan una similar cantidad de desarreglo o no haya ninguna ventaja o desventaja hacia alguno de los competidores la competencia debe continuar. Un árbitro que detiene continuamente la lucha y manda a que los competidores se arreglen sus judogi está obstruyendo el ímpetu natural de la competencia.

        Se debe detener la competencia y se debe anunciar matte si el cabello de uno de los competidores se desata y de esta forma causa inconveniente al agarre. De igual forma si se sueltan los pantalones o si se leas caen, o si se desata el cinturón la competencia debe detenerse y se debe mandar a arreglar el judogui correctamente.

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VOZ

        La emisión de órdenes por parte del árbitro deben reflejar su determinación, confianza y control. Cuando está bien hecho esto ayuda a establecer la cantidad de autoridad y presencia que el árbitro ejerce en el área de la competencia. El tono, la inflexión y la explosividad de la voz ayudará a controlar la competencia, especialmente durante una competencia llena de alta tensión que surge del medio ambiente que la rodea.

        Las órdenes deben ser anunciadas de tal manera que sean oídas y comprendidas por los competidores, entrenadores, cronometristas, tanteadores y espectadores. Esto se logra con la claridad, el volumen y la proyección.

La claridad en la enunciación se encuentra asistida por el acento. Por lo general, para las órdenes del judo, se debe acentuar la última sílaba de la palabra y las vocales deben ser cortas. se debe usar lo siguiente como guía:

a      como en la palabra inglesa around, about

e      como en la palabra inglesa egg, edit

i       como en la palabra inglesa police, ski

o      como en la palabra inglesa so, go, open

u      como en la palabra inglesa suit, you

        El volumen y la proyección funcionan en conjunto. Una voz alta puede trasladarse hacia una distancia alejada y se proyecta en la misma dirección que la cabeza. La forma más fácil de hacerse escuchar es enfrentar a quien va dirigido. El árbitro siempre debe estar frente a los competidores cuando da una orden ya que los competidores se apoyan exclusivamente en la voz y no en los gestos para saber que anuncio se ha hecho. Siempre que sea posible el árbitro también debe estar de frente a los cronometradores y tanteadores. Con la llegada del micrófono inalámbrico ya no es necesario estar de frente a los cronometradores y tanteadores aunque todavía sigue siendo recomendable.

Nota

        Muchos árbitros tienen dificultad en equipar la calidad de la primera orden, hajime. Esto puede ser debido en parte a una falla de parte del árbitro de inhalar profundamente antes de la emisión de la orden. Se necesita aire para darle fuerza a la voz. La inhalación correcta debe convertirse en un proceso automático y junto con la experiencia el tomar aliento se convierte en un proceso subconsciente.

GESTICULACIÓN

        Los gestos son un lenguaje de señales de diseños precisos tal como los define el Reglamento de Árbitros de la FIJ. Se usan principalmente para la comunicación entre el equipo de árbitros, los competidores y los tanteadores, pero también sirven para hacerles conocer a los espectadores los anuncios hechos durante la competencia. Muchos gestos tienen una contrapartida verbal que se inicia simultáneamente. El gesto debe ser preciso, vigoroso, y debe ser mantenido durante 2 a 3 segundos. Las formas deben parecer relajadas, sin ser rígidas, artificiales o excesivamente enfáticas. Las formas teatralizadas se deben descartar, ya que tienden a distraer a los espectadores y los alejan de la competencia.

        Cuando el árbitro emite un anuncio decisivo él o ella deben mostrar el gesto de manera tal que sea visto en forma clara por los jueces y los funcionarios técnicos. Cada gesto debe ser inmovilizado en la posición y luego seguido por 1/4 de giro, ya sea hacia delante o hacia atrás, permitiendo que todos vean. El giro también le permite al árbitro observar al juez de esquina sin hacerlo en forma directa u obvia. Debido a que el gesto de ippon se realiza por encima de la cabeza y puede ser fácilmente observado por todos, el giro no es necesario. Sin embargo, el giro es aún recomendable para que el árbitro pueda observar a los jueces. Durante la emisión de gestos el árbitro debe mantener el contacto visual con los competidores.

        Cuando se ejecuta una técnica de contra ataque rápida y tan pronto como el árbitro indica la puntuación se recomienda que el árbitro también indique aoi (azul) o shiro (blanco) ya sea en forma verbal o con un gesto en el cual el dedo índice se apunta hacia la cinta azul o blanca del tatami.

        En el anuncio de matte, la voz debe ser dirigida hacia los competidores mientras el gesto manual es dirigido hacia la mesa de control. Este es el único gesto que no incluye 1/4 de giro. Como el matte no tiene relevancia en el resultado de la competencia, la prioridad es asegurarse que los competidores y la mesa de control sepan que se ha detenido el tiempo.

        Hay situaciones en las que la acción puede acelerarse. Cuando tiene lugar una proyección el gesto del árbitro puede no coincidir con la orden de la voz, por ejemplo, se anuncia koka pero equivocadamente se hace el gesto manual de yuko. Esta situación es embarazosa. No obstante la mano debe desplazarse a la forma correcta tan rápidamente como sea posible. Es más normal que la orden verbal sea la correcta en vez del gesto.

Osaekomi

        El árbitro debe establecer primero si se debe dar osaekomi y sólo entonces realizar el gesto. Los árbitros tienen la tendencia a comenzar a mover la mano hacia el gesto de osaekomi antes de que la inmovilización esté totalmente efectuada. Este gesto prematuro lleva a confusión, especialmente a los cronometristas.

        Una vez que el gesto de osaekomi se encuentra en posición, el árbitro debe desplazarse 1/4 de giro con el cuerpo moviéndose alrededor de la mano. En todos los demás anuncios la mano rota con el cuerpo.

Juez

        El juez usa exactamente los mismos gestos que el árbitro aunque sin voz. Si el juez determina que el anuncio debe ser diferente al del árbitro él o ella lo debe indicar así con el gesto correcto. El gesto no debe ser débil, indiferente o modificado lo cual podría indicar una falta de confianza. El juez debe mantener el gesto hasta el reconocimiento por parte del otro juez. Si el otro juez no concuerda se debe discontinuar el gesto. Si ambos jueces están de acuerdo, o el otro juez tiene una diferencia de opinión con respecto a la del árbitro y el juez, entonces se deben mantener los gestos hasta que el árbitro se dé por enterado. Un juez que falla en mantener su gesto durante el tiempo necesario para que el mismo sea reconocido demuestra una carencia de confianza y determinación.

        Para las acciones que tienen lugar en el borde del área de competencia el juez debe estar preparado para indicar si la acción tuvo lugar dentro o fuera y mantener este gesto hasta que el árbitro anuncie un punto o diga a matte. El gesto hacia dentro se usa solamente cuando uno de los competidores proyecta al otro hacia fuera pero la técnica fue considerada válida. Nunca se usa en ne-waza. El gesto hacia fuera se usa en tres situaciones según se describe a continuación: cuando una proyección es considerada fuera; cuando un competidor pisa fuera en tachi-waza; y cuando ambos competidores salen fuera en ne-waza.

        En todas las proyecciones que terminan fuera, el juez debe realizar un gesto en forma inmediata, señalando ya sea dentro o fuera, de manera que el árbitro pueda tomar en consideración la opinión del juez antes de tomar la decisión de otorgar un punto.

    El juez que no hace ningún gesto está fallando al brindar su apoyo al árbitro y se le cuestionará acerca de esta falta de participación. Si un juez fracasa en realizar un gesto en cuanto a si la proyección fue dentro o fuera el árbitro debe hacer la evaluación e indicar ya sea un punto (dentro) o que la técnica fue inválida (fuera).

    A la orden de hantei dada por el árbitro los jueces deben levantar sus banderas inmediatamente y con convicción. El juez que levanta su bandera lentamente o espera a ver que es lo que ha levantado el otro juez demuestra una falta de determinación, presencia, y apreciación. Esto causa que el equipo luzca indeciso y somete la decisión a la posible crítica de parte de los entrenadores y los competidores.

DETERMINACIÓN

        La determinación es la capacidad de expresar con convicción las opiniones personales.

        Cuando se lleva a cabo una proyección o se comete una infracción, el árbitro debe indicar el anuncio sin vacilación, Cualquier vacilación demuestra una falta de determinación. En los comienzos de la carrera de un árbitro se espera que el árbitro sea lento al hacer los anuncios, pero con la experiencia se mejora la velocidad de los anuncios. Es, por supuesto, importante que los anuncios sean los correctos antes de que se den con rapidez, aunque es aún mejor si se logra que los mismos sean correctos y rápidos. Todos los puntos deben ser anunciados en el preciso momento del impacto y no antes.

        El árbitro no debe ceder a la intimidación por parte de los espectadores o del entrenador cuando se están realizando los anuncios. Los anuncios deben siempre realizarse a medida que el árbitro los ve. El árbitro no debe dejar que lo convenzan a que sea indulgente hacia un koka cuestionable porque el mismo competidor casi anota una koka en un momento anterior de la competencia o porque se pasó por alto una penalización.

        No existe tal cosa como una compensación por un llamado anterior. Hay momentos en los que un árbitro puede otorgar un yuko y después de algunos segundos de reflexión comienza a pensar que la proyección podría haber sido un waza-ari. Nunca se debe compensar, por este cambio en la forma de pensar, mediante el anuncio de un punto superior al que realmente fue, por ejemplo, yuko en lugar de koka. Un anuncio incorrecto es suficiente. Una vez que se ha cometido el error no está en el interés de nadie tratar de compensarlo. Incrementar los errores diluyen la autoridad, el control y la presencia que se ha establecido.

        La consistencia en las cualidades de un árbitro es importante. Un árbitro no debe tratar de ajustar los anuncios hacia arriba o hacia abajo durante una competencia real para compensar los anuncios que han sido hechos por los jueces. El tratar de hacer que los anuncios "concuerden" con los jueces es la receta para un desastre. Los llamados deben continuar siendo hechos a medida que el árbitro los ve. Una vez que el equipo se encuentra fuera del área de la competencia, el árbitro debe hablar con los jueces para determinar el problema y producir una solución.

        Cuando se está juzgando, el juez también debe tener convicción en sus acciones. Cuando un juez comienza a pararse para realizar un gesto y luego se sienta, esta acción demuestra una definitiva falta de determinación. De forma similar el juez no debe dudar en anunciar dentro o fuera. No se espera esta conducta de parte de un árbitro de gran calibre.

        Cualquier duda en hantei por parte del árbitro o de los jueces demuestra una clara falta de presencia, apreciación y determinación. La decisión en cuanto al ganador debe ser el resultado de la continua evaluación a lo largo de la competencia, no luego de que se solicite hantei.

APRECIACIÓN

        La apreciación es la cualidad más importante que distingue a los máximos árbitros internacionales. La capacidad para comprender las acciones de los competidores surge de un conocimiento con profundidad de los principios y las técnicas del judo. Mientras que se necesita el arbitraje práctico para realzar y afinar delicadamente las habilidades de apreciación, los cimientos se deben establecer mediante la práctica y el estudio del judo en forma regular. Las técnicas siguen cambiando con el transcurso del tiempo y el árbitro debe mantenerse al tanto de estos cambios o su apreciación se dañara.

        Esta categoría cubre varios temas... el comprender cuando una acción merece un punto,... el comprender cuando las acciones son prohibidas y se debe otorgar una penalización,... cuando hacer el anuncio de matte, osaekomi, sonomama, etc.

Puntos

        El árbitro debe anunciar un punto cuando un competidor proyecta al otro competidor con una técnica y control. Muchas veces, se pierden puntos que deberían haberse anunciado. Mientras que podría no haber ningún kuzushi que sea manifiesto, si un competidor utiliza una técnica con control, la cual causa que el otro competidor caiga con las partes correctas del cuerpo golpeando el tatami, se le otorga un punto.

        Cuando la totalidad de los tres jueces dan un anuncio diferente para la misma proyección los jueces deben mantener sus gestos hasta que el árbitro realiza la corrección apropiada. Como ejemplo, el árbitro anuncia waza-ari, el juez del frente anuncia yuko y el juez de atrás anuncia koka. Es obvio que los dos jueces perciben que el punto debe ser inferior que waza-ari y en equidad hacia el competidor que fue proyectado, el punto debe ser cambiado a yuko. El árbitro toma el punto medio y realiza la corrección prestamente, sin vacilación. Este cambio no se contará en contra de la evaluación del árbitro ya que es más importante que el competidor sea tratado con imparcialidad.

        Dependiendo de la posición y ángulo desde el cual se observa una proyección, podría ser posible que el árbitro diese un punto y los jueces otro. Los puntos técnicos que son dos puntos separados deben ser poco frecuentes o no existir.

        Cuando un competidor cae en una posición de puente completo de tres puntos (cabeza y ambos pies) el árbitro debe considerar la caída como si hubiese golpeado la espalda. El valor del punto entonces se determina por el impacto. Si los tres puntos golpean al mismo tiempo con la suficiente fuerza el punto es ippon. Si los tres puntos golpean en diferentes instantes o con menor fuerza que un waza-ari o yuko puede ser otorgado.

Contadores

No hay puntaje para ningún competidor cuando:

        Cuando tiene lugar una contra proyección el árbitro toma la determinación sobre quien debe recibir el tanto basándose en los siguientes factores:

        En una situación en la cual el que proyecta inicialmente comienza a caerse por su propia cuenta, uke puede transformarse en tori mediante la toma de control de la proyección y enviando aceleradamente el cuerpo de quien inició la acción sobre el tatami.

Osaekomi

Cuando se llama osaekomi se usa el siguiente criterio:

        Es importante que el árbitro anuncie osaekomi en el momento correcto. Cuando parece que un osaekomi es inminente, el determinar que tori tiene el control definitivo dará por finalizada cualquier duda que pueda existir.

Matte y Sonomama

        El anuncio de matte o sonomama en los momentos correctos tiene una importancia vital. Un árbitro que tenga poca experiencia puede destruir el impulso y la estrategia de los competidores al detener la competencia en los momentos equivocados o por los motivos equivocados.

        Al detener la competencia nunca se debe quitar una ventaja a uno de los competidores, de esta manera el árbitro debe ser capaz de determinar qué constituye una ventaja. Un competidor encima de otro competidor, que no ha sido volteado, no está necesariamente en una posición de ventaja. En las situaciones de ne-waza el competidor, ya sea el que esté en la posición de arriba o en la de abajo, que demuestra un control efectivo sobre su oponente a través de la utilización de técnicas tiene la posición de ventaja.

        En ne-waza el árbitro debe poder determinar cuando se ha interrumpido el progreso de la lucha antes de anunciar matte. El progreso de la lucha se mide normalmente mediante el movimiento continuo y sistemático de uno de los competidores a osaekomi, a shime-waza o a kansetzu-waza. Si uno de los competidores no puede hacer girar al oponente y no hay avance en la lucha, debe anunciarse a matte. Es un error común de los árbitros permitir que prosiga ne-waza durante un tiempo más allá de lo necesario.

        El árbitro debe estar muy atento cuando se anuncia matte en shime-waza o kansetzu-waza. Los intentos de shime-waza necesitan ser evaluados por el número de intentos, la calidad, y la efectividad en el caso de que se necesite una decisión al final de la competencia. El competidor que constantemente aplica un shime-waza en forma pobremente aplicada no puede esperar que logre alguna ventaja. Si los shime-waza son intentos de calidad con un avance continuo hacia resultados más efectivos, el árbitro debe permitir que progrese el shime-waza.

        En la mayoría de los casos de kansetzu-waza, el árbitro debe permitir que la técnica continúe hasta que uke escape o que se rinda.

Rendición

        Cuando un competidor se rinde en osaekomi, shime-waza o kansetzu-waza el árbitro debe asegurarse que el competidor golpee con la mano por lo menos dos veces sobre el tatami o el cuerpo. El árbitro no debe dar un ippon por un solo golpe. Esto puede conducir a un reclamo por parte del uke de que no hubo rendición y hacer que el entrenador coloque una queja en un nivel superior.

        En shime-waza, si hay un solo golpe, el árbitro debe esperar hasta que uke se desvanezca. Cuando los dedos de las manos se abren, los dedos de los pies se aflojan, o el cuerpo se vuelve laxo o entra en un espasmo, esto generalmente es una indicación de que uke está inconsciente.

        En las competencias internacionales de alto nivel, en kansetzu-waza, si no se dan dos golpes o se declara maitta, se debe permitir que se disloque o se fracture el brazo antes de que se dé ippon. Sin embargo, esta regla no se debe seguir cuando se está arbitrando mudansha o competidores más jóvenes. Es ciertamente mejor arriesgar la queja de un entrenador que tener a un competidor joven o inexperto lesionado sin necesidad.

Lesión y sonomama

        Si se anuncia osaekomi y uke está mostrando señales de lesión el árbitro debe anunciar sonomama para determinar si la lesión garantiza la separación para el examen médico. Esta situación puede surgir luego de una proyección en la cual uke esté lesionado al impactar y tori ha actuado con rapidez para continuar hacia osae-waza.

        Antes que los competidores sean separados el árbitro debe convocar a ambos jueces. Solamente después de que se memoricen la posición de las manos, piernas, y cuerpo de ambos, uke y tori, se debe separar a los competidores. Si se determina que uke puede continuar los competidores deben colocarse nuevamente en su posición original y la posición exacta que tenían cuando se anunció sonomama. Después que los jueces se hayan sentado, el árbitro indica que se reanude la competencia mediante el llamado de yoshi.

        El determinar si una lesión justifica la atención médica y si una lesión es accidental o surge como causa de un acto prohibido requiere de habilidades de apreciación totalmente desarrolladas. El árbitro no se debe dejar engañar por un competidor que finge una lesión o que hace que un problema aparezca más serio de lo que es para descansar y lograr recuperarse. El engaño está en contra del espíritu del judo y no debe tolerarse. El árbitro debe tomar la decisión de que continúe o pedir atención médica. Debido a las preocupaciones de seguridad y responsabilidad, raramente se hace que un competidor continúe luchando sin haberse realizado el examen médico.

        Los jueces deben ser conscientes también de la posibilidad de lesionarse. Si un juez es testigo de la causa de una lesión y el árbitro no llama sonomama, el juez debe pararse para llamar inmediatamente la atención acerca de esta situación.

PENALIZACIONES

        La capacidad del árbitro de llegar correctamente a una infracción y aplicar la penalización correcta es un tema complejo. En realidad esta cualidad es parte de la apreciación pero merece una consideración especial porque el árbitro tiene muchísima prudencia en el llamado de penalizaciones por no combatividad y judo negativo. El criterio para esto es interpretativo y no tiene definiciones absolutas.

Actos Ilegales

        En las situaciones en las que un competidor lleva a cabo un acto ilegal, el árbitro, no tiene ningún arbitrio. La competencia debe ser detenida inmediatamente y otorgarse la penalización correspondiente. Los actos ilegales y sus correspondientes penalizaciones se encuentran definidas en el Reglamento de Árbitros de la FIJ.

        Los árbitros deben tener un conocimiento cabal de los actos ilegales y de las técnicas para poder reaccionar rápidamente ante una acción ilegal que pueda conducir a una lesión.

        Los árbitros también tienen la responsabilidad de asegurar que los competidores cumplan los procedimientos tradicionales del judo los cuales se pueden hacer cumplir mediante el uso de penalizaciones si esto fuese necesario.

No Combatividad y Judo Negativo

        Los términos "no-combatividad" y "judo negativo" abarcan todas las acciones posibles realizadas por un competidor que son contraproducentes al judo dinámico. Al árbitro se le ofrece una gran cantidad de libertad para la interpretación del judo negativo y debe apoyarse en su experiencia y en el conocimiento profundo del judo para usar sabiamente este poder de discreción.

        La capacidad para reconocer acciones que son no combativas por naturaleza mejora con la experiencia en el arbitraje. Pero la clave para comprender la no-combatividad surge de la práctica del judo en forma habitual. Las técnicas de no-combatividad cambian y evolucionan con el paso del tiempo de la misma forma que lo hacen las técnicas ofensivas. Muchas de estas técnicas son muy sutiles y no son reconocibles fácilmente a menos que uno haya practicado y sentido sus efectos.

Aplicación

        Ha habido algunas grandes competencias en las cuales ninguno de los competidores tuvo puntos y tampoco se dieron penalizaciones. No se otorgaron penalizaciones porque cada competidor trabajó en forma agresiva en las técnicas de anotar puntos, demostrando en forma continua y positiva una actitud, intención y postura.

        Contrastando con esto, ha habido algunas competencias en las cuales un competidor ha sido descalificado tempranamente debido a sucesivas penalizaciones. En el caso de hansoku-make no hay ganadores y la imagen del judo puede dañarse si este resultado sucede muy frecuentemente.

        El verdadero desafío para el árbitro en una competencia muy disputada es alentar al judo dinámico mediante el monitoreo cuidadoso y la aplicación sensata del criterio del judo negativo. Una penalización merecida en el momento correcto puede servir como advertencia para ambos competidores de que las futuras infracciones en la línea de la no-combatividad no serán toleradas.

        Tal como se demuestra en los ejemplos anteriores, una cantidad predeterminada de tiempo transcurrido sin anotar puntos no es el criterio a seguir para hacer un llamado de no-combatividad. La guía dominante a seguir es la actitud, la intensión y la postura.

Adjudicando una Penalización

        El árbitro debe detener la competencia con matte o sonomama para adjudicar una penalización. En el caso de un acto ilegal la competencia se detiene inmediatamente. En el caso de no-combatividad el árbitro debe tener cuidado de no quitarle ninguna ventaja al competidor no penalizado.

TEMAS DE PROCEDIMIENTO

        Se le requiere al árbitro que conduzca la competencia de acuerdo al Reglamento de Árbitros de la FIJ siguiendo los protocolos que han sido estandarizados como procedimientos muy específicos.

        Los procedimientos abarcan el saludo, la adjudicación de puntos, las directivas dadas por el árbitro a los competidores, la declaración de quien es el ganador, la comunicación entre los miembros del equipo de árbitros, etc.

        Estos temas de procedimiento, ricos en tradición, colocan al judo separado de los otros deportes y único en su género con respecto a los otros deportes Olímpicos. Una competencia que no se conduce de acuerdo a los procedimientos apropiados deja de ser judo.

        Los procedimientos define él "como hacerlo" para cada situación y aspecto de la competencia. Un árbitro no puede arbitrar si no posee este conocimiento fundamental. Todos los árbitros deben esforzarse para convertirse en expertos en los temas de procedimientos ya que el manejo de los procedimientos afecta en forma directa a la autoridad y la presencia.

Excepciones

        En los eventos continentales e internacionales solamente el idioma Japonés debe ser el usado para dar las órdenes. En los eventos de nivel local y en las competencias que involucren a competidores más jóvenes, sin embargo, es permisible, que después que la orden en Japonés haya sido dada, volver a repetir la misma orden en el idioma natal del competidor.

Protocolos

        Las mecánicas específicas de los procedimientos se cubren en los capítulos 3 y 4 de este manual.

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Si tiene alguna pregunta o comentario, por favor envíe su e-mail 
TODO EL CONTENIDO ES COPYRIGHT© UNIÓN PANAMERICANA DE JUDO 1998
TRADUCCIÓN REALIZADA POR VICENTE NOGUEROLES, DIRECTOR DE ÁRBITROS DE LA UPJ

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